Afortunadamente, Juan tenía una idea. Recordó que había una forma de evitar el bloqueo temporalmente, y después de algunos ajustes técnicos, lograron descargar la actualización.

Sin embargo, justo cuando parecía que todo iba bien, el antivirus instalado en el equipo de Alejandro comenzó a bloquear la descarga. "¿Qué está pasando?", se preguntó.

La universidad entera se benefició de la perseverancia de Alejandro y su equipo. Los equipos quedaron protegidos con la última versión de Nod32, y la información sensible de la universidad permaneció segura.